Compostaje y fitorremediación
Compostaje y fitorremediación: dos soluciones para nuestros residuos que requieren el uso de plantas, hongos, levaduras y bacterias. Sin embargo, estos son organismos vivos que identificamos a diario como un obstáculo para nuestro bienestar.
Los encontramos en todas partes. Los árboles agrietan aceras y carreteras, se caen, tienen espinas y producen polen alergénico o sustancias irritantes, atascan alcantarillas y se han convertido en organismos que «ensucian» e entorpecen la vida del ser humano. Hongos, levaduras y bacterias aparecen cada día en nuestros alimentos en mal estado, en las paredes internas húmedas de los edificios y afectan a nuestra salud, causando problemas fisiológicos de mayor o menor gravedad.
Estos son solo algunos de los problemas que encontramos a diario y por esa razón pueden hacer pensar que no sirven para nada. Pero, ¿cuántas cosas son verdaderas y cuántas falsas? A mi parecer, pocas. Probablemente es más fácil ver los inconvenientes que nos causan en lugar de darse cuenta de los beneficios.
Estos organismos trabajan para nosotros y representan un bien indispensable para nuestra vida. Nos alimentamos de: frutas y verduras, hongos, quesos y embutidos, fermentados como la cerveza, el vino o el vinagre, y recuperamos biogás y biomasa para obtener energía y material de construcción o decoración. Algunas bacterias incluso se cultivan para la elaboración de diversos medicamentos.
Estos son solo algunos ejemplos, pero hoy, en un mundo contaminado y lleno de residuos, es importante descubrir qué otros beneficios pueden ofrecernos estos organismos. No es casualidad que se mencionen los términos «contaminación» y «residuo», porque las plantas y los microorganismos tienen las cualidades y el potencial para resolver estos problemas mediante el compostaje y la fitorremediación.Son procesos artificiales empleados para resolver dichas problemáticas y mejoran, sin duda alguna, las condiciones de vida en la Tierra. Por más que se definan como «artificiales», en realidad representan los métodos más naturales que existen.
El compostaje consiste en la degradación de material orgánico. La acción se lleva a cabo por la obra de microorganismos que trabajan en un entorno controlado caracterizado por altas temperaturas, humedad y presencia de oxígeno. Generalmente, el material de compostaje está constituido por restos procedentes de residuos urbanos, es decir, desperdicios alimentarios o de podas, por separado o mezclados, y se genera un producto llamado compost, reutilizable en suelos agrícolas para reintroducir la materia orgánica extraída por los cultivos.
La fitorremediación, en cambio, consiste en la descontaminación mediante tratamientos biológicos de diversos entornos contaminados, tales como suelos, subsuelos, sedimentos y aguas superficiales. Esta operación busca eliminar, degradar o hacer inocuos los contaminantes de naturaleza orgánica o inorgánica dentro de los límites establecidos por la ley. Los tratamientos biológicos requieren el uso de plantas seleccionadas que, junto con la presencia de microorganismos como hongos y bacterias, llevan a cabo la regeneración del sitio. Con el compostaje estamos dando grandes pasos hacia adelante, pero no podemos decir lo mismo de la fitorremediación. A pesar de sus ventajas económicas y ecológicas, su uso en Italia aún está lejos de consolidarse.
Lamentablemente, hoy en día no existe una cultura para la conservación del territorio y se siguen prefiriendo los métodos tradicionales, que prevén la retirada mecánica del contaminante del sitio y el posterior tratamiento de la matriz contaminada en plantas especializadas. Por lo tanto, se espera que con el tiempo las personas y las administraciones públicas comprendan el daño que estamos causando a las nuevas generaciones. Hace falta un poco de sentido común y es necesario aplicar las mejores soluciones existentes para sanear los problemas ambientales.
A continuación se muestra un video que explica cómo funciona la planta de tratamiento de residuos urbanos del municipio de Montespertoli, situado en la provincia de Florencia. Representa una de las mejores instalaciones de Italia. Nos ayudará a comprender cómo se gestionan los residuos y cuáles son sus ventajas. Además, nos permitirá aprender, a pesar de que se realice una recogida selectiva, sobre los daños que causamos al medio ambiente