El ingreso básico – el experimento finlandés
Hoy me encuentro en Helsinki, Finlandia, y desde aquí me gustaría contarles una hermosa historia de bienestar y de lucha contra las desigualdades titulada: “the basic income”.
Todo comienza en 2016, cuando el ejecutivo finlandés decidió realizar un experimento curioso al introducir el “basic income”, el ingreso ciudadano en español. El experimento consiste en la asignación de un ingreso mínimo a una muestra de la población compuesta exclusivamente por sectores vulnerables, para verificar los efectos que esto produciría en la economía finlandesa y en el bienestar de las personas.
El Instituto de Previsión Social finlandés, Kela, seleccionó así a 2.000 sujetos “ganadores” que recibirían el ingreso básico durante dos años, a partir del 1 de enero de 2017.
Hoy, mientras Finlandia se encamina hacia los últimos 7 meses de experimentación, el ejecutivo ha tenido que revisar los criterios de asignación originales modificándolos. Aunque se trata de cambios mínimos, la mayoría de los medios italianos ha informado inexplicablemente numerosas noticias falsas como: “Finlandia abandona el ingreso ciudadano” o “el ingreso ciudadano no funciona”.
A pesar de los intentos de nuestros medios de comunicación por influir en el debate interno sobre la introducción del ingreso ciudadano, el experimento finlandés continuará según lo previsto hasta el 31 de diciembre de 2018.
Finlandia, desde el sur de Europa, es vista como un paraíso donde todo funciona, el trabajo es un derecho garantizado y la gente es feliz. Sin embargo, se trata solo de estereotipos; para darse cuenta basta con dar un paseo por el centro de Helsinki, donde la presencia de personas sin hogar y mendigos es bien visible a pesar de los poderosos indicadores económicos escandinavos.
El ingreso básico tiene el noble objetivo de reducir las desigualdades y de afirmar el derecho a “vivir una vida digna”. El gobierno finlandés de derechas (subrayo de derechas) ha destinado 20 millones de euros, por lo que los 2.000 seleccionados reciben 570 € mensuales.
En 2019, cuando se publiquen los resultados del ingreso básico, los electores finlandeses serán convocados a las urnas para elegir al nuevo Parlamento. No solo se decidirá la nueva clase política, sino también el nuevo sistema de previsión social. Hoy, según la gran mayoría de la opinión pública, el sistema actual sería culpable de ser demasiado laborioso y complicado.